Quisiera hablar sobre
un poco de historia, de las llamadas letras negras alemanas.

La gótica de fractura (Fraktur) y la gótica cursiva (Schwabacher)
son letras de escritura tipográficas, que se usaban en los libros impresos alemanes
desde el siglo XVI. La gótica de fractura, sin embargo, ganó renombre y se
impuso sobre la gótica cursiva hasta el siglo XIX. Desde fines de aquel siglo comenzó
a usarse mayormente la tipografía tipo Antiqua en el ámbito científico y la gótica
de fractura fue dejada de lado, aunque en otros campos logró mantenerse hasta después
de la Primera Guerra Mundial. La Antiqua logró sobresalir y la gótica de
fractura desapareció, hasta que el régimen nazi la devolvió a la vida, considerándola
como la “escritura alemana” por excelencia. El Ministerio del Interior del
Tercer Reich exigió, incluso, la conversión de las máquinas de escribir a
escritura de tipo gótica de fractura. Sin embargo, el dictador de la época, Adolfo
Hitler, no consideraba a la gótica de fractura como perteneciente a la
ideología ancestral alemana, y la conversión de las máquinas de escribir se
detuvo.

La caligrafía Sütterlin lleva su nombre
por su creador, Ludwig Sütterlin. En el año 1915 se utilizó por primera vez en
Prusia, para facilitar la escritura caligráfica en los colegios. En 1935 fue nombrada
la “escritura del pueblo alemán”. No obstante, en 1941, en medio de la Segunda
Guerra Mundial, el régimen nazi prohibió de pronto las “letras negras” (gebrochene Schriften). Martin Bormann, presidente
del Partido Nazi, argumentó en nombre de Adolfo Hitler, que las llamadas letras
negras tenían origen judío, por tanto, eran indeseadas. En aquella época, todo
lo relacionado con el judaísmo fue menospreciado, incluyendo al pueblo mismo.
Lamentablemente, no sólo los tipos de escritura fueron eliminados, sino que
también el pueblo. Tiempos negros de una dictadura, que dejó huella en el
tiempo.

https://rettendeutschesprache.blogspot.com/2019/01/die-deutschen-schriften-und-die.html